La Disquetera: de abandonhardware a instrumento artístico

Más o menos a todos nos queda claro que en esta vida lo hemos visto todo o casi todo, pero esta es una de las cosas que para la gente que se dedica al sector de la informática le parecerá poco menos que curioso. Y es que resulta que la disquetera y los disquetes se han convertido en tendencia de lo más actual, ¿porqué? por que mientras unos vemos un montón de chatarra inservible, otros ven más allá y aplican el ingenio para crear tendencia.

Uno de los ejemplos de esto a lo que nos referimos lo encontramos en Nick Gentry, un artista londinense que toma como soporte para sus obras los míticos disquetes de 3½ y los convierte en puro arte, Gentry pinta retratos aprovechando la forma del eje de la disquete haciéndolo coincidir con los ojos de sus personajes. Realmente logra dotar de alma, vida y colorido a sus creaciones. Muchas son las salas y galerías de arte contemporáneo de todo el mundo las que exponen entre sus colecciones las obras de Gentry, incluído nuestro país donde en 2011 expuso sus obras en la “Pantocrator Gallery” de Barcelona. Si teneis interés en conocer más de su obra podeis remitiros a su página web www.nickgentry.com.

Disquetera ART - Nick Gentry
Disquetera ART - Nick Gentry

 

La disquetera como instrumento musical: Floppy Music

Hasta la fecha hemos visto a gente hacer música con sartenes, contenedores de basura o incluso con sonidos guturales imposibles, pues bien existe una nueva corriente musical denominada como “Floppy Music” y que se hace con las ya descontinuadas ¡¡Disqueteras!!

Nunca nos podríamos haber imaginado que esos lectores de discos de 3½ fuera a acabar sus días como “instrumento musical”. Viéndolo de la forma más objetiva hacer que estos “cacharros” suenen con un patrón coherente hace falta algo de técnica, muchísima creatividad e imaginación y digo yo que conocimientos básicos y esenciales de música (Do, Re, Mi, Fa,…)

El secreto de todo radica en que el motor del cabezal de la disquetera vibra al girar, como las cuerdas de una guitarra. A mayor velocidad, más agudo el sonido. (como nos acordamos de ese característico sonido mientras trataba de leer esos 1,4MB de capacidad mientras simultáneamente parpadeaba el LED en el frontal). También influye el tipo de motor, si se dispone de un motor paso a paso el control sobre el giro y la velocidad del mismo es más exacto, la melodía resultante también será mucho más armónica. Otro factor a tener en cuenta es el número, las posibilidades musicales aumentan cuanto más “floppys” empleamos.

Una vez tenemos este peculiar instrumentos, lo único que necesitan estos “compositores” informáticos es crear un circuito que transforme las notas musicales (por ejemplo datos MIDI) en impulsos eléctricos que controlan las disqueteras (con un Arduino Mega 2560 es posible).
Viendo algunos de los vídeos que adjunto más abajo, parece relativamente fácil, y lo es hasta cierto punto, pero las disqueteras, como todo buen instrumento, tienen su carácter. Cada unidad tiene su propio rango, y responden mejor a ciertas notas.

Entre las canciones “floppy music” que podemos encontrar en youtube tenemos títulos como la Marcha imperial de Star Wars, la melodía de Super Mario Bros, James Bond 007, Tainted Love de Soft Cell, Popcorn de Jean Michel Jarre o el Something About Us de Daft Punk usando también un backing track.